EDIFICAR como
JESUS

Semana 1: Fundamentos firmes en Cristo
Edificar como Jesús significa construir sobre la roca firme, asegurando que cada vida y comunidad se mantenga estable frente a las pruebas.
1 Corintios 3:11 “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo.”
Semana 2: La Visión de Edificar la Casa de Dios
Salmos 127:1 nos dice: “Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los que la edifican.”
La obra de edificar la Iglesia no es un proyecto humano, sino el cumplimiento de la visión de Dios. Cuando seguimos Su diseño, la
construcción permanece y da fruto eterno.

Semana 3: Discipulando como Pablo
2 Timoteo 2:2 nos dice: Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza que a su vez estén capacitados para enseñar a otros.
El discipulado fortalece y multiplica la Iglesia: transmitir la fe asegura que permanezca viva en cada generación.

Semana 4: La Importancia de la Sana Doctrina
Tito 2:1 nos enseña: “En cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina.”
Aprender a construir la Iglesia con fundamentos firmes y unidad.
La sana doctrina es el fundamento que protege a la Iglesia de la
confusión y el error. Edificar con doctrina sólida asegura que la
comunidad permanezca fiel a Cristo y a Su verdad.

Semana 5: Edificar con Amor y Unidad
Efesios 4:2-3 nos enseña: “Siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.”
La Iglesia se edifica no solo con verdad, sino también con amor y
unidad. Sin estos, la construcción se debilita. Con ellos, la comunidad refleja el carácter de Cristo y permanece firme.

Semana 6: El Poder del Espíritu en la Obra
Hechos 1:8 nos dice: “Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.”
La Iglesia no se sostiene en fuerzas humanas, sino en el poder del Espíritu Santo, quien capacita y guía a cada creyente.

Semana 7: Equipando a los Santos para el Ministerio
Efesios 4:11-12: “Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar
el cuerpo de Cristo.” Cada creyente ha recibido dones para servir y edificar la Iglesia; el ministerio es responsabilidad de todo el cuerpo de Cristo.
Semana 8: El Cuerpo de Cristo en Acción
1 Corintios 12:27 nos enseña: “Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo.” La Iglesia no es un edificio, sino un cuerpo vivo en el que cada miembro cumple una función. Cuando todos sirven en unidad, el cuerpo de Cristo se fortalece y cumple su misión.

Semana 9: Perseverando en la Obra del Señor
La Biblia nos enseña en 1 Corintios 15:58: “Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano.” La obra del Señor requiere perseverancia. Aunque haya pruebas y cansancio, el esfuerzo en Cristo nunca es en vano. La perseverancia asegura que la construcción llegue a su meta.

Semana 10: Edificar con Esperanza Eterna
1 Pedro 1:3-4 nos enseña: “Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Esta herencia está reservada en el cielo para ustedes.” La obra de la Iglesia no termina en lo terrenal, sino que se proyecta hacia la eternidad. Edificar con esperanza eterna significa vivir y servir con la certeza de que nuestra herencia está segura en Cristo.


